Las Mejores Consultas Técnicas de Combustión y Ecología


Normas exageradas

P : En nuestro país han instaurado una norma que establece el límite de 125 mgr/m3 en los gases de salida a la atmosfera. Hemos tratado de bajar hasta estos niveles y nos ha resultado prácticamente imposible. Sucede que es realmente imposible con los filtros que se utiliza en hornos cementeros. Estas normas las manipulan los fabricantes de filtros para vender sus nuevos filtros y sistemas de captación; no expresamos así porque hemos comprobado que tales valores se presentan algunos casos en el medio ambiente en zonas donde la presencia de cerros y viento provoca polución ambiental. Quienes dicen cumplirlos utilizan para comprobarlos sistemas de medición isocinéticos que reproducen en un diámetro menor la velocidad de los ductos de salida, favoreciendo los resultados. El valor mínimo exigible nos parece 250-350 mgr/m3N.

 


¿Radiación Peligrosa?

P : Los ladrillos de espinela forman poca costra, lo que determina que la chapa del horno trabaje más caliente. Siempre se ha especulado que quienes trabajamos cerca del horno estamos expuestos a daños por radiación. ¿Se ha estudiado este tema?

 

R : Antes de que existan los scanner que nos muestran el perfil de la costra en el interior del horno, los ingenieros de turno teníamos que medir la temperatura de la chapa cada metro; en estos caso el riesgo de daño era por exposición a temperatura, pero no por radiación. Aunque el calor que recibimos es calor radiado en parte, principalmente es calor transferido por convección, por movimiento de la masa del aire entre nosotros y el horno. La radiación se trasfiere masivamente a temperaturas superiores a 800°C; pueden seguir utilizando el “cachete” para detectar puntos calientes y también anillamientos.


Los malditos cañones

P : Trabajo hace 15 años en el precalentador de una planta cementera y he notado que estoy perdiendo poco a poco la audición. Al consultar en seguridad, la jefatura me ha mencionado que en la planta se controla que no se exceda 90 decibeles para evitar daño irreversible. Como puedo plantear un reclamo aceptable.

R : Los cañones en el precalentador es sinónimo de un deficiente control de los circuitos de volátiles en el horno, porque la tendencia a pegaduras siempre representa una irregularidad; colocar cañones por todo lado no nos parece conveniente porque representa administrar problemas en lugar de atacar la raiz de los mismos. En cuanto al daño auditivo, consideramos que un diagnóstico externo debe ser atendido por la empresa por que también somos víctimas de esos espantosos “cañonazos”; en nuestro caso, estamos convencido que nos afectan cuando trabajamos algunos días seguidos en plantas cementeras y algunos minutos en el precalentador, sufriendo estos atentados contra la razón. En su caso y muchos otros, creemos que deben provocar daño por el elevado tiempo de exposición: mejor utilizar los tapones que les exigen para tal propósito.


Cromo hexavalente

P : Durante mucho tiempo hemos utilizado ladrillos de cromo – magnesita con buenos resultados desde que mejoramos la formación de llama en e horno. Ahora nos están exigiendo los inspectores ambientales que los cambiemos porque dicen que estamos exponiendo a la población a la contaminación por el cromo hexavalente.

 
R : Hace algunos años investigamos este tema y publicamos un artículo técnico que lo vanos a reeditar debido a su consulta, actualizando el tema. En tal oportunidad llegamos a la conclusión de que la publicidad del tema y los lobbies correspondientes buscaban introducir los ladrillos de espinelas, con mayor costo y condiciones diferentes de empleo. En realidad deberían exigir un buen control sobre la disposición de los escombros de estos ladrillos para evitar riesgos de contaminación del agua; una buena medida es molerlos con el clínker, convirtiéndolos en cemento.


Combustión de basura

P: Los proyectos ecológicos y la función de incinerador de basura del horno están muy bien, pero en nuestra planta han comenzado a quemar basura en bolsas que se introducen por la resbaladera hacia el horno, sin ningún control ni preparación; además de los problemas para nosotros en cuanto a malos olores y suciedad, probablemente también riesgos de enfermedades, notamos que no se queman completamente y como no tenemos precalcinación, finalmente los gases del horno salen con humo y polvo.

R : Insistimos en nuestra recomendación de que la calidad de incinerador de basura ideal del horno cementero (ya llegó el futuro) no debe confundirese con que se le trate como un basurero. En el control ambiental resulta tan importante cumplir los niveles exigidos de emisión e inmisión. Todos los combustibles requieren pre-combustión y no deben afectar en absoluto el proceso de clinkerización, y aún menos, los niveles de inmisión en la planta.


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